Categoría: Educación
Importancia de la Gestión Educativa
¿Qué importancia tiene la Gestión Educativa?
Se considera que la importancia de la Gestión Educativa se ha venido desarrollando en los últimos 40 años (Mora, 2009), aunque haya estado implícita toda la vida. Su necesidad ha iniciado desde el tratamiento de la realidad contextual, teniendo que ir más allá de la administración, manejo de recursos y el propio sistema educativo.
“La gestión escolar es un proceso sistemático que procura fortalecer el funcionamiento adecuado de la escuela mediante la realización de un conjunto de acciones, las cuales buscan el avance del centro educativo en los diferentes aspectos fundamentales en el que este se desarrolla.” (Turbí)
Como el autor menciona, debe distinguirse de la Gestión Escolar, ya que ésta se encarga del alcance de los Procesos de un Centro Educativo, mientras que la Gestión Educativa se empata con la política que surge del entorno y contexto social del ente.
¿Qué aspectos debe tener en cuenta para llevar a cabo la Gestión Educativa?
La gestión educativa ha sido tradicionalmente un aspecto secundario en la escuela, centrada en sus procesos administrativos y no profesionalizada. Este problema se debe en parte a que la gestión ha estado ligada estrictamente a lo empresarial y separada de lo educativo. Pero si bien el aula es el espacio privilegiado de la educación, es en la institución como unidad de sentido donde se juega la calidad educativa.
Tradicionalmente la Gestión Educativa ha tenido un enfoque secundario: “… centrada en sus procesos administrativos y no profesionalizada” (Giménez, 2016), por el hecho que la gestión siempre ha sido ligada con el mundo empresarial, Esto significa que según el enfoque teórico que se desee aplicar, los aspectos se identifican, estando lo común el querer alcanzar la Calidad Educativa.
Un aspecto común es el Liderazgo, que debe ser compartido en la entidad. Otro lo constituye la Evaluación en sus diferentes formas de necesidad de aplicarla. El Enfoque por Competencias implica la Organización, tratada en los siguientes niveles: “Un primer nivel político-ideológico, un segundo nivel técnico-pedagógico, y un tercer nivel organizacional.”. (Aguerrondo, 2012)
Al tratarse el PEI, se identifican los Entornos Social, Cultural y Político, Ecológico Tecnológico y Otros Entornos. (Municipalidad de Ventanilla, 2010, pág. 27)
Un enfoque genérico puede encontrarse en: “… planificación, la organización, la dirección, la coordinación y el control.”. (UNESCO-Perú, 2011, pág. 9), que deben tratarse en las siguientes dimensiones: Institucional, Administrativa, Comunitaria y Pedagógica. (UNESCO-Perú, 2011, pág. 35)
¿Qué implicaciones pedagógicas tiene la Gestión Educativa?
Significa el Proceso Fundamental del quehacer educativo de la Entidad Educativa, dado que trata el Proceso Enseñanza-Aprendizaje, tratando por ende, la Planificación y el Diseño Curricular, con su diversidad, programaciones, el Proyecto Curricular Institucional, las estrategias didácticas, la evaluación y uso de recursos y materiales. “Comprende también la labor de los docentes, las prácticas pedagógicas, el uso de dominio de planes y programas, el manejo de enfoques pedagógicos y estrategias didácticas, los estilos de enseñanza, las relaciones con los estudiantes, la formación y actualización docente para fortalecer sus competencias, entre otras.”. (UNESCO-Perú, 2011, pág. 36)
Bibliografía
Aguerrondo, I. (2012). El Nuevo Paradigma de la Educación para el siglo. Obtenido de OEI: https://www.oei.es/historico/administracion/aguerrondo.htm
Giménez, A. (Junio de 2016). EL PAPEL DE LA GESTIÓN DE CENTROS EDUCATIVOS EN UN MODELO DE APRENDIZAJE BASADO EN COMPETENCIAS. Scielo.
Mora, D. (2009). Objeto e importancia de la gestión educativa. Scielo.
Municipalidad de Ventanilla. (2010). GUÍA DE ELABORACIÓN DEL PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL ARTICULADO AL PROYECTO EDUCATIVO LOCAL DE VENTANILLA.
Turbí, L. (s.f.). La Importancia de la Gestión en el Centro Educativo. Obtenido de Notificado: https://notifica.do/educacion/9432/la-importancia-de-la-gestion-en-el-centro-educativo.html
UNESCO-Perú. (2011).
Momentos de la Planificación Estratégica Educativa
Planeación estratégica. Pasos básicos para su realización en las instituciones educativas
¿Qué importancia tiene la aplicación de la planificación estratégica en las instituciones educativas?
Su importancia viene derivada del cambio organizacional, por lo que hay que comprender que: “La implementación de los cambios es una tarea compleja; implica rediseñar estructuras, procesos, rutinas a lo interno de la organización”. ( Garbanzo-Vargas, 2015, pág. 72)
Los cambios, cuyo aceleración es cada vez más dinámica, ha hecho que el sistema educativo se conciba más abierto y en consideración de este dinamismo, toda la Organización se afecta, por ende, el Proyecto Educativa Institucional (PEI) también, y sus procesos adherentes, por lo que la solución de las problemáticas que emanan en el camino y la toma decisiones respectivas, requiere focalizar la gestión en “… la dirección estratégica para alcanzar los objetivos misionales.”, … ; “Esta perspectiva se denomina, en este estudio enfoque administrativo estratégico”. (Ramírez-Cardona, Calderón-Hernández, & Castaño-Duque, 2015, pág. 914)
¿Cuáles son los pasos para realizar una planeación estratégica con resultados en las instituciones educativas?
La respuesta a esta pregunta está sujeta al enfoque y metodología a implementarse, que en su esencia presentan semejanzas. Puede mencionarse por ello:
- Diagnóstico, direccionamiento, formulación estratégica, monitoreo, difusión, plan operativo, seguimiento y evaluación. (Martínez, Guerrero, Araujo, Velasco, & Scrich, 2017, pág. 4)
- Misión y visión, diagnóstico del sector, diseño de escenarios, formulación de objetivos estratégicos, análisis de alternativas, planteamiento de estrategias, implementación de políticas, seguimiento y evaluación. (Diplomado de Presupuesto Basado en Resultados, 2013, pág. 13)
Esta planificación puede condensarse en un Proceso Analítico de Administración Estratégica que comprende: Análisis Estratégico (1ro. Identificar Misión, Visión y Valores, 2do. Análisis FODA, 3ro. Formular Objetivos y Estrategias), Formulación de Estrategias (En la Reestructuración de la Organización y sus Áreas Funcionales, determinar Estrategias Emergentes en la Organización) y el Diseño de Planes de Acción (Políticas, Programas, Reingeniería de Procesos, Plan Financiero e Inversión, Programas Operativos, Control y Evaluación). (Gutierrez, 2010, pág. 24)
¿Qué importancia tiene el pensamiento estratégico para lograr una eficaz planeación estratégica en las instituciones educativas?
El mundo y su realidad actual: “… obligan a las organizaciones a emprender nuevas maneras de hacer las labores; encontrando en el pensamiento estratégico, una herramienta gerencial exitosa para hacer las variaciones necesarias que les puedan ayudar a enfrentar, adaptarse y sobrevivir a las nuevas exigencias del entorno y romper con viejas políticas de gestión y paradigmas actuales”. (Villasmil, Prieto, & Zabaleta-de Armas, 2017, pág. 12)
Así, si se desea pensar de un modo tradicional para encarar el mundo y sus necesidades educativas actuales, existirá un contraste diferente, dado que el propio dinamismo demanda sobre todo del aprendizaje de resultados obtenidos y de capitalizar la experiencia de lo adquirido. Por ello se impone comprender que: “El pensamiento estratégico permite incorporar los valores, la misión, la visión y las estrategias en la toma de decisiones y efectuar una revisión de los mismos ante las exigencias de las nuevas realidades y escenarios”. (Villasmil, Prieto, & Zabaleta-de Armas, 2017, pág. 15)
El pensamiento estratégico es una competencia que se debe desarrollar no solo profesionalmente, sino también en lo personal, conocerse del FODA propio, para ir en mejora continuo, y en la continua mejora de habilidades, para vislumbrar caminos adecuados en la planificación que permita pasar del pensamiento a la acción.
Bibliografía
Garbanzo-Vargas, G. (25 de Junio de 2015). Desarrollo organizacional y los procesos de cambio en las instituciones educativas, un reto de la gestión de la educación. Portal de Revistas Académicas, 67-87.
Diplomado de Presupuesto Basado en Resultados. (6 de Febrero de 2013). . Planeación Estratégica.
Gutierrez, J. (Enero de 2010). SEP. Obtenido de Modelo para la planeación estratégica de instituciones educativas públicas de Educación Superior.
Martínez, C., Guerrero, N., Araujo, F., Velasco, V., & Scrich, A. (18 de Abril de 2017). Metodología para la elaboración de la planeación estratégica de la acreditación universitaria en Ecuador.
Ramírez-Cardona, C., Calderón-Hernández, G., & Castaño-Duque, G. (Julio-Septiembre de 2015). Enfoques administrativos presentes en establecimientos educativos: Un estudio empírico en instituciones colombianas de educación básica y media. Revista mexicana de investigación educativa.
Villasmil, M., Prieto, R., & Zabaleta-de Armas, M. (Julio de 2017). ResearchGate. Obtenido de Pensamiento estratégico en la educación: Un estudio fenomenológico hacia una interpretación compleja y posmoderna: https://www.researchgate.net/publication/319990486_Pensamiento_estrategico_en_la_educacion_Un_estudio_fenomenologico_hacia_una_interpretacion_compleja_y_posmoderna
Diseño Curricular en Entornos Virtuales
Ensayo Implicaciones de la Evaluación en el Proceso Enseñanza y Aprendizaje
Debe iniciarse con el objetivo de la Evaluación dentro del proceso Enseñanza-Aprendizaje, que es retroalimentar, que significa el hecho de tomar datos para mejorar la calidad del mismo, y por tanto el rendimiento académico estudiantil, entrando en juego la medición que se emplee para ello, para una justa y válida Evaluación.
Tomando el siguiente concepto: “La Evaluación puede entenderse como un proceso dinámico, continuo y sistemático, enfocado hacia los cambios de las conductas y rendimientos, por medio del cual verificamos los logros adquiridos en función de los objetivos inicialmente establecidos.” (Ramírez, 2018); orienta en uno de los principios que el Docente debe tener en cuenta en su accionar: No evaluar por evaluar.
El mismo autor Ricardo Ramírez, considera el ¿qué evaluar?, partiendo de la identificación de la relación estudiante-docente y sus efectos, debiendo reconocerse características, comportamientos, actitudes, realidades de contexto y de vida, … , para de allí establecer la estrategia pedagógica a emplearse, la misma que determina los objetivos, métodos, técnicas y material a utilizarse en el proceso educativo.
Así, la Evaluación induce a establecerse un juicio de valor, para tomar decisiones en el propio proceso, de modo que se permita confrontar lo alcanzado con lo anhelado a nivel de resultados de aprendizaje.
Un referente mundial educativo lo constituye el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que se conforma con la Declaración de Bolonia en 1998, con la intención de crear “… un sistema educativo europeo de calidad …” (López, 2009, pág. 20). El mismo autor destaca el trabajo de análisis y concreción para establecerse las competencias transversales y específica a nivel de grado.
En este espacio se establece la terminología a aplicarse: Competencias y sus clases, Directrices Generales de Título, sus Objetivos Generales, Contenidos Formativos Comunes y Capacidades; tratándose luego cada asignatura con Objetivos y Contenidos de la misma, y Criterios de Evaluación, pasando luego a los Niveles de Concreción como organización jerárquica de proceso. (López, 2009, pág. 21)
En este escenario, se habla de dos términos: evaluación formativa y compartida. La autora Carolina Hamodi en su Tesis Doctoral “LA EVALUACIÓN FORMATIVA Y COMPARTIDA: UN ESTUDO DE CASO”, contribuye con la terminología mencionada con lo siguiente:
Evaluación Formativa: Las ideas al respecto dependen del marco teórico de referencia, de lo que se toma “Álvarez (2003, p. 116) define la evaluación formativa como aquella “puesta al servicio de quien aprende, aquella que ayuda a crecer y a desarrollarse intelectual, afectiva, moral y socialmente al sujeto”, (Hamodi, 2014, pág. 17); la autora considera otros conceptos con sus respectivos autores, destacando que “…Un elemento característico sin el cual no sería formativa es la retroalimentación, que consiste en ofrecer comentarios al alumnado sobre lo que ha hecho y sugerencias sobre lo que podría mejorar en el siguiente elemento del trabajo. Es decir, no sirve solamente con la “postinformación”, sino que la “preinformación” es crucial en ese proceso de aprendizaje del alumnado mediante la evaluación formativa.”. (Hamodi, 2014, pág. 18)
En el camino de esta concepción, Víctor López comparte lo siguiente: “El término de Evaluación para el Aprendizaje hace referencia a que la evaluación educativa está claramente orientada a mejorar el aprendizaje del alumnado, en vez de estarlo al mero control de éste y su calificación.”. (López, 2009, pág. 33)
Evaluación Compartida: Tal como Hamodi orienta, es concebir la Evaluación como un proceso compartido, permitiéndose así el desarrollo de capacidades, pensamiento crítico, autonomía, autoresponsabilidad, reflexión del proceso de aprendizaje y tomándose conciencia de la calidad del trabajo en desarrollo, por parte de los involucrados.
“En este contexto, la esencia de la evaluación compartida la conforman: la autoevaluación, la evaluación entre pares y la evaluación compartida.”. (Hamodi, 2014, pág. 19)
Las Estrategias Metodológicas y el Aprendizaje Activo se enftizan hoy, lo que significa un modelo de aprendizaje donde el centro es el Estudiante, donde su rol como del Docente son primordiales, debiendo existir coherencia entre resultados de aprendizaje, evaluación y Metodologías, constituyendo esto un circulo virtuoso para el Docente. (Coordinación de Desarrollo Docente e Innovación , 2018)
La Estrategia Metodológica al guardar coherencia con el método de evaluación, establece un sentido para la obtención de resultados. Así, al integrarse las TIC como recursos, deben ser vistas como información, colaboración y aprendizaje. (Coordinación de Desarrollo Docente e Innovación , 2018, pág. 35), lo que obviamente se relaciona con su Integración Curricular que va desde las Teorías de Aprendizajes hasta las Estrategias Metodológicas a aplicarse, pudiendo relacionarse así con la Evaluación..
Finalmente, puede decirse con certeza que nada está prescrito al respecto, la realidad está en que se demanda continua Investigación Educativa en Evaluación, que la voracidad digital desborda todo enmarcaje educativo, que se altera el estilo de pensamiento como de aprendizaje en los Estudiantes, por lo que se requiere de una Docencia pro activa en Investigación Científica y en Quehacer Educativo, para tratar de estar a un ritmo global, del cual todo aprendiz ya forma parte.
Bibliografía
Coordinación de Desarrollo Docente e Innovación , M. (2018). MANUAL DE ORIENTACIONES: Estrategias Metodológicas de Enseñanza y Evaluación de Resultados de Aprendizaje .
EcuRed. (17 de Marzo de 2014). Enseñanza. Recuperado el 12 de Noviembre de 2019, de EcuRed: https://www.ecured.cu/Enseñanza
El docente asombroso | Adriana Araque Bermúdez | TEDxUCundinamarca (2017). [Película].
Fundación Chile. (s.f.). Educar Chile. Recuperado el 12 de Noviembre de 2019, de ¿POR QUÉ EL SIGLO XXI EXIGE CAMBIAR LA EDUCACIÓN?: https://www.educarchile.cl/por-que-el-siglo-xxi-exige-cambiar-la-educacion
Hamodi, C. (2014). Recuperado el 4 de Diciembre de 2019, de Universidad de Valladolid: http://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/5668/TESIS562-140728.pdf?sequence=1&isAllowed=y
López, V. (2009). Evaluación formativa y compartida en Educación Superior. Propuestas, técnicas, instrumentos y experiencias. Madrid: Narcea.
Moreno, T. (2016). Evaluación del aprendizaje y para el aprendizaje.
Ramírez, R. (28 de Octubre de 2018). Una evaluación para el proceso de aprendizaje. Iberoamérica divulga.
¿Cómo vincular las tecnologías emergentes a procesos evaluativos?
Hay que partir del hecho de la inherencia de evaluar en el proceso enseñanza-aprendizaje por parte del Docente, que conlleva a considerar el Curriculum, los actores del hecho didáctico y su rol individual, así como también las estrategias evaluativas y las tecnologías a emplearse, por lo que el uso de la Tecnología se liga al Diseño Curricular, bajo un uso reflexivo que requiere continua formación personal del Educador.
Es indudable que ante esto, el propio Docente debe crear el ambiente del caso (induciendo a un clima de aprendizaje positivo), considerando que tanto el proceso de enseñar como aprender, no se separan de los medios didácticos que se vayan a emplear, que no exime de una planeación didáctica adecuada y pertinente, contribuyéndose así a la mejora de la calidad educativa, de allí el rol protagónico del Tutor como del Estudiante que debe ser evaluado, en base a las estrategias evaluativas establecidas para ello.
Conjugar el proceso enseñanza-aprendizaje y su evolución, significa enfocarse sobre todo en cómo aprende el Estudiante, lo que significa adaptarse lo mejor posible y centrarse en él, y esta respuesta nos lleva a otras preguntas y respuestas que se derivan de decisiones docentes a tomarse que son esenciales para realizar sus actividades de Diseño: Curriculares (¿qué se desea que el Estudiante aprenda?. Objetivos y Competencias. ¿Con qué?. Contenidos), pedagógicas (elegir metodologías y planificación de actividades con espacio, tiempo, agrupación, evaluación) y tecnológicas (¿para qué?. Para atender las necesidades pedagógicas, buscando y seleccionando los recursos necesarios y disponibles. ¿Cómo?, definiendo su uso).
Un enfoque no ineludible del Docente, es considerar la realidad del Estudiante y los retos de vida que tiene y ubicarlos frente al aprendizaje que se pretende llevar a cabo, y las competencias que necesita. Por tanto, el acto educativo y la evaluación demandan desarrollar en el aprendiz un pensamiento crítico, la conducción de éste a la solución de problemas, reflexión y análisis, empleándose técnicas didácticas, como Aprendizaje Basado en Proyectos, Problemas, Casos; simulación, juego de roles, entre otras.
El amplio espacio I+D+I de las ciencias, está presente en la Educación, por tanto, aunque las Tecnologías Emergentes no son directamente propias de ella, algunas ya se están diseñando para tal fin, debiendo reconocerse su dinamismo y flexibilidad tanto tecnológica como educativamente hablando, por lo que resulta vital la predisposición de Educador ante esta realidad, donde su reto está en ser creativo e innovador, ante una educación que ahora constantemente se reprograma y se recompone por la presencia de la tecnología, hablándose ya de estilos y objetos de pensamiento, en una era que ya vive el mundo entero, la del Conocimiento que ya se lo trata como Economía.
FInalmente, el empleo de las Tecnologías Emergentes en la Educación debe ser tomado desde un punto crítico y reflexivo por parte del Docente, por los riesgos de no aplicar adecuadamente los conceptos educativos, como por ejemplo la instrumentalización, enseñanza tradicional trasladada, empleo de gestores de aprendizaje como repositorio antes que para su verdadero fin, tecnicismo, el no empleo de un aprendizaje invisible (habilidades blandas) en medio de una ecología educativa que ya se trata a nivel global, …, entre otros; por lo que al tratarse de entornos tecnológicos en el proceso enseñanza-aprendizaje, existe un concepto análogo de la Tecnología Emergente, que proyecta más una visión futurista de las TIC y la Educación, y ante esto, se demanda de Pedagogías Emergentes, que agrupan enfoques e ideas pedagógicas alrededor de la Tecnología Digital, para que se presente un aprovechamiento de esta, en un nuevo marco como lo es ahora la Cultura del Aprendizaje.
Epistemología y Educación
Validez y Confiabilidad en la Evaluación Educativa
Implicaciones de la Autoevaluación Docente
La Autoevaluación en el Educador es un proceso resultante de la reflexión con respecto a su práctica docente, que a su vez es “… central para que el docente pueda recapacitar respecto de su propuesta de enseñanza.” (Vásquez, 2015).
En los tiempos actuales, la Docencia se redefine para dar respuesta a una sociedad cambiante y líquida. El uso de la Tecnología se emana en medio de esta nueva sociedad que es digital, lo que contribuye a mejoras en el Proceso Educativo, debiendo centrarse en el Aprendizaje más que en la Enseñanza.
Ante esto, se plantea la necesaria: “… constatación de la conveniencia de su desarrollo profesional y la mejora de sus competencias docentes ha derivado en dos acciones de relevancia: en la redefinición de la formación tanto inicial como permanente del profesorado, alineada con las funciones y desafíos que debe abordar en la actualidad; y en el replanteamiento del modo de fomentar su desarrollo profesional (Lieberman y Wilkins, 2006)”. (Martínez-Izaguirre, Yániz-Álvarez de Eulate, & Villardón-Gallego, 2018, pág. 4)
Los mismos autores del párrafo anterior, mencionan la necesaria Autoevaluación y reflexión para la mejora de las Competencias Docentes, que no debe confundirse con fiscalización y control, demandándose para sí mismo, dentro de la reflexión, siendo agente activo del Proceso de Evaluación, para así participar en las necesarias revisiones internas, considerando diversos enfoques como percepción de la práctica y visión de enseñanza, efectividad en la formación, satisfacción ante tareas, funciones y gestiones de centro educativo, el desempeño en el proceso de aprendizaje, aportes desde la investigación didáctica, entre otros.
En este espacio, surgen los instrumentos a aplicarse, que provienen de distintos modelos, que atienden el aula y el ente educativo, el plano concreto de competencias, el análisis de contexto, etc. Sin embargo, se requiere avanzar en el diseño y disponibilidad de estos instrumentos.
A modo de apoyo a este proceso de reflexión y profundidad personal docente, el Doctor Valentín Fuster (BBVA, 2018), en su intervención “8 claves para vivir mejor”, manifiesta que estas están relacionadas a la persona y al mundo, donde las primeras las denomina 4T (Tiempo a reflexionar diariamente, Talento reconocido por sí mismo, transmitir positividad y Tutoría) y las segunda las llama 4A (Actitud Positiva que se debe tener, Aceptarse quién se es, Autenticidad de ser y accionar, y el Altruismo, dado que la gente más feliz es la que dá).
Finalmente puede decirse que: “La Autoevaluación es al Docente el mejoramiento de su ser”.
Bibliografía
BBVA (Dirección). (2018). Las ocho claves para vivir mejor. Valentín Fuster, cardiólogo [Película].
Cevallos, R. (s.f.). LA AUTOEVALUACIÓN DOCENTE EN LA FORMACIÓN CONTINUA. Recuperado el 16 de Noviembre de 2019, de UNIVERSIDAD DE XALAPA.
Martínez-Izaguirre, M., Yániz-Álvarez de Eulate, C., & Villardón-Gallego, L. (31 de Enero de 2018). Autoevaluación y reflexión docente para la mejora de la competencia profesional del profesorado en la sociedad del conocimiento. RED. Revista de Educación a Distancia.
Vásquez, C. (26 de Febrero de 2015). Autoevaluación del profesor: Algunas cuestiones a resolver. Recuperado el 26 de Febrero de 2015, de Revista VInculando: http://vinculando.org/educacion/autoevaluacion-profesor.html